La selección de Argentina venció por 2-1 a Costa de Marfil en el último encuentro de la jornada de ayer en el Mundial de Alemania. El partido comenzó con un equipo africano muy bien plantado, pero la albiceleste acabó imponiendo su ritmo y Crespo primero, al aprovechar un rechace en el área pequeoa, y Saviola después, a pase de Riquelme, dejaron el encuentro casi sentenciado. A partir de ahí, Argentina manejó muy bien el choque, hasta que Costa de Marfil acortó distancias, y volvió la emoción por el resultado hasta el final. Con este resultado los sudamericanos presentan sus credenciales en el campeonato, y prometen ser uno de los más firmes candidatos al título de mejor equipo del mundo.
Otro de los teóricos favoritos, Inglaterra, ganó 1-0 a Paraguay, con gol en propia puerta de Gamarra, en el minuto 2 de encuentro, al cabecear a la red una falta botada por Beckham. Muy mal los ingleses, que no aprovecharon que su rival tuviese que abrir líneas, y tendrán que mejorar mucho para convertirse en una alternativa seria a Brasil, Argentina o la misma Alemania. Eso sí, empezar ganando, aunque se juegue mal, es un punto muy favorable en todo campeonato.
Y la gran sorpresa del día la protagonizó Trinidad y Tobago, que empató a cero con Suecia. Los caribeños, con un fútbol tosco y empleándose con bastante dureza ante el rival, tuvieron en su guardameta al gran protagonista del match, pues detuvo todas las acometidas suecas. Además, jugaron gran parte del segundo tiempo con un hombre menos, y en estas condiciones lanzaron un chutazo que se estrelló en el larguero de la portería sueca. Eso hubiese sido el acabose, pero no pudo ser. Suecia se mostró espesa y falta de ideas, y las pocas ocasiones claras no fueron concretadas por sus delanteros. Todo está muy abierto en este grupo, pues paraguayos, suecos y triniteños se jugarán entre sí el nombre del acompañante de Inglaterra en octavos... toca esperar.