No se puede jugar peor y rentabilizar mejor las ocasiones. Brasil, una selección plagada de estrellas, no está brillando en el Mundial, y deambula sin rumbo fijo por el terreno de juego, esperando que la inspiración divina alcance a alguno de sus cracks y decida el choque.
Así sucedió hoy. La primera parte fue sosa y con una Australia perfectamente plantada sobre el campo, frenando las tímidas acometidas de la canarinha. Pero en la segunda mitad apareció Adriano, tras 45 minutos sin dar señales de vida, y marcó el 1-0 a los tres de la reanudación. Parecía que la lata estaba abierta y que todo iba a cambiar... y de hecho cambió, pero a favor de Australia, que estuvo a punto de empatar, por juego, por ocasiones y por merecimiento.
Sin embargo, la pegada no es la misma en unos y otros, así que todo continuó con ese quiero y no puedo por ambas partes, hasta que Fred se encontró con un rebote en el poste para marcar el definitivo 2-0 a escasos minutos de la conclusión.
Brasil ya está clasificada, Ronaldo sigue siendo una sombra de sí mismo, hoy fue sustituido, Ronaldinho se pierde en el centro del campo y mucho tendrán que mejorar todos. Este Brasil es el peor que yo recuerdo.
El otro partido del grupo, el Croacia-Japón, acabó sin goles, a pesar de que los croatas dispusieron de una pena máxima a su favor, que fue desaprovechada por Srna, y muy bien detenida por Kawaguchi, el arquero nipón.
Estos resultados dejan todo abierto en el grupo. El Australia-Croacia decidirá el segundo de grupo, aunque los aussies parten con ventaja, un empate les bastaría. Todo ello siempre y cuando Japón no dé la sorpresa y derrote a Brasil, porque en ese caso también se meterían en la pomada.