Patética. Así puede calificarse la actuación de Francia ayer ante Corea, una selección que no hizo nada de particular, muy floja durante todo el encuentro, pero que se encontró con un empate de rebote ante los galos.
Empezó bien Francia, y a los siete minutos ya iba por delante en el marcador, gracias a un gol un tanto afortunado de Henry. La selección francesa dominó el partido pero no creo excesivo peligro sobre el marco rival. Sólo podría destacarse una jugada que el portero sacó el balón que ya estaba dentro, pero el árbitro no lo vio así y ordenó seguir el encuentro.
A medida que pasaban los minutos el encuentro decaía y el ritmo de Francia se hacía insulso y cansino. El encuentro no estaba sentenciado, y así quedó demostrado con el gol de Park Ji-Sung, a falta de diez para la conclusión.
Entonces Francia se volcó sobre el marco rival, aunque era demasiado tarde, y sus acometidas no tuvieron el fruto deseado.
Eso sí, Francia logra su primer gol mundialista desde 1998, pues en la anterior cita no consiguió ninguno, y tampoco marcó frente a Suiza en la primera jornada.
Este marcador complica mucho las cosas en el grupo, que se encamina hacia una Francia segunda, que se cruzaría con España en octavos.
En buena lógica, Suiza ganará hoy a Togo por más de un gol, y Francia hará lo propio en la última jornada ante los africanos. Con esas premisas, todo queda a expensas del Suiza-Corea. La victoria Suiza, que es lo más lógico, les dejaría primeros, y los franceses en segunda posición. El empate haría que entre Francia y Suiza se decidan el primer puesto de grupo, en función de los goles marcados a Togo. La victoria coreana dejaría a Suiza fuera y a Francia primera.
Si se impone lo esperado... Francia y España se verán las caras en octavos... esperemos que el combinado francés no despierte del sopor en el que lleva metido los últimos años.