Un partido para olvidar. Los suplentes de la selección no se reivindicaron ante el seleccionador y, lejos de hacerlo, le dieron la razón para ser suplentes en un encuentro que no pasará a la historia del buen fútbol.
Vale que ya estaba todo decidido. Vale que no había presión, que no tenía trascendencia... pero jugaban los suplentes. Los jugadores que probablemente no vuelvan a partir de inicio en todo el campeonato... y estaban obligados a demostrarle a Luis su valía. Sin embargo sólo Joaquín y Juanito pusieron alguna nota de calidad en el césped. El defensa del Betis marcó de cabeza el único tanto del choque en el minuto 35, coincidiendo con los mejores momentos de España. Casi todo el peligro venía por banda derecha con las internadas de otro bético, Joaquín. Pero el gol llegó por la otra banda, tras un saque de falta de Reyes.
A partir de ahí muy poco que contar. España cayó en el sopor más absoluto, y Arabia se lo empezó a creer. Lo intentaron los asiáticos pero no fueron capaces de perforar la meta de Cañizares. Ni siquiera en la recta final del encuentro, en la que dispusieron de una clara ocasión, así que España acaba como primera, primerísima de grupo. Nueve puntos en tres partidos y ahora a esperar rival...
Esperemos que el mal juego de los nuestros sólo haya sido fruto de la relajación, y que en octavos de final vuelva a ser la España del primer día. Si no... podemos ir haciendo las maletas.
En el otro partido del grupo, el que decidía quien acompañaría a los de Luis Aragonés a la siguiente fase, Ucrania ganó por 1-0 a Túnez, con gol de Shevchenko al transformar un dudosísimo penalty cometido sobre él mismo (70´). El árbitro escamoteó una pena máxima muy clara a favor de los africanos, que jugaron con diez toda la segunda parte.
Lo más triste es que Ucrania casi seguro que tendrá un emparejamiento más cómodo (al menos a priori) que España, pese a su segundo puesto en el grupo...