Es el Mundial de la lógica. Si en el pasado campeonato los grandes favoritos quedaron fuera a las primeras de cambio, aunque la final sí que fue entre dos típicos, en éste ni siquiera hay sorpresas. Alemania eliminó como local a una Argentina que pudo ganar, y por la noche Italia cumplió con creces los pronósticos, destrozando por 3-0 a Ucrania.
Zambrotta rompió el encuentro muy pronto, a los seis minutos, al igual que hiciera España ante los ucranianos. Luca Toni marcaría los otros dos tantos para los transalpinos, en los minutos 59 y 68. Pero la clave del partido estuvo en los inicios de la segunda parte. Ucrania dispuso de una ocasión de oro, con remate de Gusin primero y Kalinichenko después, que sacó Buffon y luego Zambrotta bajo palos. Dos minutos después Italia lograba el 2-0 y se pasó del posible empate a un resultado definitivo, más aún jugando ante un equipo italiano.
Gran Mundial para Ucrania, que comenzó muy mal con su derrota frente a España, pero que se rehizo para lograr una gesta histórica en su primera participación. Pero igualmente grande ha sido la decepción de Shevchenko, la estrella ucraniana, que ha estado muy gris todo el campeonato y apenas ha sido una sombra del gran jugador que todos conocemos. Fracaso en lo personal pero éxito en lo colectivo para Sheva.
Italia además acabó el encuentro sin tarjetas, lo cual es un añadido para el durísimo encuentro de semis que le espera ante Alemania. Los de Lippi pudieron finalmente dedicarle el partido a su compañero Pessotto, que continúa ingresado en estado muy grave y en espera de evolución.