Saltó la sorpresa. Francia eliminó a Brasil del Mundial, con gol de Henry a pase de un Zidane colosal. Patético Brasil, cargado de estrellas, pero que no fue capaz de crear una sola ocasión de gol ante la meta de Barthez, y que se mostró incapaz de reaccionar al encajar el tanto francés.
El partido empezó con la selección sudamericana mejor plantada en el campo, pero eso sólo duró unos minutos, hasta que Domenech recolocó a sus hombres en el terreno de juego. A partir de ahí, Francia se hizo con la batuta del encuentro. Tocaba y controlaba el tempo del partido, y Brasil no olía la pelota. Así las cosas, llegó una falta por banda izquierda a favor de Francia, a los pocos minutos de iniciarse la segunda mitad. Sacó magistralmente Zidane al segundo palo, y allí apareció solo Henry, que con pierna derecha fusiló a Dida. Fallo defensivo de Brasil y un gol que hacía justicia a lo que se había visto hasta el momento.
Y lejos de echarse atrás, Francia se hizo dueña y señora del partido, más aún, pudiendo sentenciar a la contra. Brasil seguía carente de ideas, y únicamente Ronaldo lo intentaba con cierto peligro. Pero Barthez no tuvo que intervenir hasta tres minutos antes de la conclusión, a disparo del propio Ronaldo. Sólo esa ocasión clara de los cariocas, que pierden de la peor manera posible. Como un equipo carente de todo, sin ideas, sin juego y sin alma.
Francia da la sorpresa, y Zidane se consagra, una vez más, como el mejor jugador en lo que va de campeonato, después de sus exhibiciones ante España y esta noche.